La historia de un viticultor Arubiano

Productos orgánicos hechos en Aruba

Es una magia que este viticultor haya transformado 20.000 metros cuadrados de tierra árida en Aruba en todo un jardin de uvas y de árboles frutales. Ha sido un trabajo duro realizado por David Ferreira, un hombre con verdadera pasión para producir vinos y licores con espíritu. La primera vez que hizo su primer vino fue hace 40 años. Comenzó cultivando en el propio patio de su casa. Hasta ahora ha podido sembrar 283 árboles frutales y su meta es alcanzar 2.000 dentro de la próxima década a un paso sustentable.

David nació en Madeira, Portugal y creció en Curazao. Su profesión es Ingeniero Mecánico con mas de 25 años de experiencia en el área de petroleo, gas y la industria eléctrica. David siempre ha tenido una afinidad por hacer vinos ya que ha sido una tradición en su familia.

El conuco de David se encuentra ubicado en uno de los cerros más altos de Aruba (Jamanota) el cual está dentro del Parque Nacional Arikok cerca del área de Santa Cruz. El nombre de su conuco es “Mondi Fierno” donde ha creado las condiciones necesarias para los cultivos. Sin embargo, la localidad no es inmune a todos los cambios y retos que tiene la agricultura en aruba, como los vientos fuertes, los pajaros y la falta de agua.

David es una personas bastante optimista y cuenta como le tomó casi 2 años encontrar un pozo de agua dulce, la cual encontró a una profundidad de 60 metros bajo tierra. Igualmente, este viticultor ha creado caminos de piedras para recolectar el agua de lluvia tanto como le es posible.

Para realizar algunas mezclas de licores, David importa algunas plantas de uva desde Italia, Estados Unidos, Madeira y Perú: “Mi vino ha pasado por todo un proceso de ensayo y error durante los últimos 4 años”. Las uvas “Isabella” que vienen desde Perú son grandes y dulces lo que le da un toque especial a la mezcla de los vinos.

Aunque sus vinos no pueden ser comparados con las estándares europeos, David asegura que sus vinos poseen mucho cuerpo y tienen definitivamente un sabor particular que los hace placenteros y frescos. En Aruba este vino se bebe a temperatura ambiente en lugar de beberlo frío.

David forma parte de un grupo de agricultores de Aruba que producen frutas y hortalizas, donde se ayudan y dan apoyo entre ellos y comparten sus conocimientos y experiencias, asi como sus experticios y su gran vocación: “Nosotros no estamos motivados por producir dinero sino por nuestra pasión”.

David realiza sus vinos de manera orgánica y artesanal, con sus propias manos. Cada botella que él produce es testimonio de su tenacidad, a pesar de todo el trabajo y el reto que esta actividad representa, él la disfruta al máximo.

Fuente: Articulo tomado de la revista Destination. Traducido del Inglés al Español por venaruba.